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Autor: Hno. Israel García

Historieta sobre el estado y resurrección de los muertos

Historieta sobre el estado y resurrección de los muertos

Creemos que todos los muertos yacen en el polvo de la tierra; que no se levantan ni se levantarán de su sueño de muerte, hasta el día en que sean juzgados. Creemos que en la segunda venida de Cristo se efectuará la primera resurrección, participando únicamente los que murieron en Cristo, a quienes, según el juicio de Dios, se les otorgará inmortalidad.

El Fuego que Viene

El Fuego que Viene

El calor siempre ha existido, de hecho es una parte fundamental de la vida en nuestro planeta, sin la luz y el calor del sol, no existirían plantas o árboles que diesen fruto, nuestro cuerpo sufriría de grandes carencias, la temperatura idónea para el hábitat del ser humano es entre los 16° y 24°c, aunque el hombre siempre ha sufrido por este calor, cuando es excesivo.

¿Por qué nos llamamos Iglesia de Dios?

¿Por qué nos llamamos Iglesia de Dios?

La antroponimia ciencia que se dedica a estudiar el origen y el significado de los nombres describe que el nombre familiar puede servir para que los descendientes de miembros influyentes de la sociedad conserven el prestigio o poder de la familia a través del uso del nombre. Sirve también como un elemento designador, e identificador, existen también dentro de los nombres aquellos que son de abolengo (ascendencia ilustre) y que heredarlos significa un orgullo y también una responsabilidad.

Ceñid vuestros lomos y vuestras lámparas encendidas

Ceñid vuestros lomos y vuestras lámparas encendidas

Jesús se encontraba rodeado de la multitud y estaba dirigiéndose a sus discípulos, preocupado nuestro Señor por los peligros que significan la codicia, el estar demasiado atados a las cosas materiales y temporales de este mundo, ocupados en el ajetreo del afán de esta vida. Les menciona a los que le rodean en una forma de analogía cuales son las características de aquellos quienes le siguen para ser salvos cuando el venga a la tierra otra vez. Dándoles la siguiente enseñanza: “Tened vuestra cintura ceñida y vuestras lámparas encendidas” Lucas 12:35.