La Revelación de Dios

La Revelación de Dios


Naturaleza y transmisión de la revelación

“Porque la vida fue manifestada y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó”.

1 Juan 1:2

“Y se manifestara la gloria de Jehová, y toda carne juntamente le vera porque la boca de Jehová ha hablado”.

Isaías 40:5

“Y el que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama, y el que me ama, Será amado por mi Padre y yo le amare y me manifestare en él”.

Juan 14:21


Objetivo

Situar la Escritura como fruto y expresión de la revelación de Dios.

Para comenzar partiremos desde su descripción. Revelar, en su etimología, es quitar el velo. Alejamiento de lo oculto. Es el medio por el cual Dios nos da a conocer su voluntad. Entonces la revelación es la manifestación amorosa que Dios hace de Sí mismo y de su misterio en orden de nuestra salvación. Si Dios rompe el silencio y lo que estaba oculto se nos hace cercano. Dios que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito el cual se había propuesto en sí mismo, mucho antes de la fundación del mundo, de reunir todas las cosas en Cristo en la dispensación del cumplimiento de los tiempos.

“Que sobreabundó en nosotros en toda sabiduría é inteligencia; descubriéndonos el misterio de su voluntad, según su beneplácito, que se había propuesto en sí mismo”.

Efesios 1:8-9


Salió de su silencio y quiso entablar un dialogo de amor con nosotros cuando todo acerca de Él era un misterio.

“A saber, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado á sus santos: A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria”.

Colosenses 1:26-27


Si Dios se manifestó por su revelación a sus santos a quienes quiso dar a conocer las riquezas de su gloria. De qué manera, encerrándolo todo en Cristo nuestra esperanza de gloria. Con esto aplicamos de forma clara que la revelación es concebida, como un medio de comunicación de gloria, salvación y también de vida, identificada con la persona de Jesucristo. Sin embargo, razonemos y no debemos olvidar que el “DEUS REVELATUS” permanece a la vez como “DEUS ABSCONDITUS”. El inefable, el que no se puede expresar. El inescrutable, que no se puede rastrear. El increado… todavía hay muchas cosas de nuestro Dios que no conocemos, que todavía son un misterio para nosotros. Pero algún día, esa es la promesa, las habremos de conocer en plenitud, cuando se manifieste lo que hemos de ser, porque le veremos como Él es en plenitud.

“Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él, porque le veremos como él es”.

1 Juan 3:2

“Porque lo que de Dios se conoce, á ellos es manifiesto; porque Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son inexcusables”.

Romanos 1:19-20


Ahora sí, el fruto de la revelación, que es la Escritura, nos abrió la puerta al decirnos que su deidad y su poder de Dios se hacen claramente visibles por medio de su creación.

“Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos”.

Salmos 19:1

“¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados?”.

Isaías 40:12

“Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos”.

Apocalipsis 15:3


Acotando, Dios se nos revela también de una manera importante por medio de todas las cosas hechas, pero ¿Cuál es principalmente su origen y los medios que Dios uso para su revelación?

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo”.

Hebreos 1:1-2


Con un dialogo amable “quiso Dios con su bondad y sabiduría revelarse a sí mismo y manifestar su voluntad”. En esta revelación Dios invisible según Colosenses 1:15 y 1 Timoteo 1:17, movido de amor habla a los hombres como amigos, como habla cualquiera con su amigo, hablo Jehová a Moisés Éxodo 33:11 y trata con nosotros invitándonos a que formemos parte de él. De hecho, podremos decir ahora que la Biblia es la historia de la palabra de Dios dirigida a los hombres y es una palabra creadora, que llama a Abraham, a Moisés y tantos otros para que lleven a cabo una misión.

Abraham

“Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”.

Génesis 12:1–2


Moisés

“Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel”.

Éxodo 3:10


Samuel

“Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye”.

1 Samuel 3:1–5


Palabras que es también gracia y mandato, don y exigencia.

“Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano. Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó. Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo”.

Éxodo 20:2-17


Palabra que cumple las promesas:

“Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas”.

Josué 23:14

“Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre”.

Isaías 40:8

“Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”.

Isaías 55:10-11


Palabra que irrumpió también en los profetas para anunciar la voluntad salvadora de Dios en la historia, pero también para denunciar a un pueblo su infidelidad y rebeldía.

“Y luego que me habló, entró el Espíritu en mí y me afirmó sobre mis pies, y oí al que me hablaba. Y me dijo: Hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel, a gentes rebeldes que se rebelaron contra mí; ellos y sus padres se han rebelado contra mí hasta este mismo día. Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor”.

Ezequiel 2:2-4


Palabra que en la plenitud de los tiempos se hace carne en Cristo Jesús (Juan 1:14), siendo Cristo la imagen del Dios invisible el primogénito de toda la creación. El paradigma de la Revelación (Modelo ejemplar).

“Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe”.

Hechos 6:7


Nunca esta encadenada.

“En el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa”.

2 Timoteo 2:9


Palabra que se identifica con el jinete victorioso que cabalgaba el caballo blanco quien lleva a cabo el cumplimiento de la escatología.

“Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES”.

Apocalipsis 19:11-16


La palabra de Dios posee tan grande fuerza y virtud, que ella es sostén y vigor de la iglesia, y para los hijos de la misma iglesia es fortaleza de la fe, alimento del alma y fuente pura y perenne de vida espiritual. Las sagradas escrituras contienen la palabra de Dios. Las escrituras son la expresión de la Revelación, y con esta seguridad debemos poner toda nuestra fe en ellas con la confianza de que es el único medio para llegar a Dios.

“Y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación que me fue encomendada por mandato de Dios nuestro Salvador”.

Tito 1:3


Los comentarios están cerrados.